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Contraindicaciones de los hilos tensores

Contraindicaciones

Los hilos tensores, representan uno de los tratamientos de mayor alcance en el área de la medicina estética. Su reconocimiento se debe a que disminuyen y previenen los primeros signos del envejecimiento: las arrugas.

Además, su uso se ha valorado aún más, debido a que se trata de un procedimiento poco invasivo, de poco dolor y con pocos riesgos asociados a su aplicación. Se trata de la solución perfecta para devolver firmeza y vitalidad a la piel de nuestro rostro o cuerpo.

No obstante, los hilos tensores poseen algunas contraindicaciones, que son importantes conocer para saber si puedes o no aplicar este procedimiento.

Cuando no se pueden usar hilos tensores

Aunque se trata de un procedimiento que no contrae efectos adversos graves, existen limitaciones para el uso de hilos tensores cara o cuerpo. Es indispensable saber cuándo no se pueden usar estos tratamientos:

  • Durante el embarazo, sospecha del mismo o en momento de lactancia
  • Ante la presencia de infecciones inmunológicas
  • Las personas con problemas de coagulación no son candidatas apropiadas para los hilos tensores
  • No realizar el tratamiento estético si le han suministrado aspirinas, antiinflamatorios o anticoagulantes.   
  • En casos de flacidez avanzada, no se recomienda, pues su efecto no será el esperado.

Estos son algunos de los casos más comunes en los que se debe evitar el uso de hilos tensores. 

Efectos secundarios

Los efectos secundarios de los hilos tensores, suelen ser leves. Por lo general, este tratamiento no presenta problemas de efectos adversos, debido a que están elaborados con material compatible con el organismo.

No obstante existen algunos detalles que se deben tener en cuenta luego de la cirugía:

  • Inflamación en el área de la intervención
  • Enrojecimiento en la piel, específicamente en el punto central de la cirugía
  • Hematomas, en caso de romperse el tejido capilar.
  • Ruptura del hilo tensor. Esto posiblemente por la realización de algún esfuerzo físico o gesticulación forzada.

Hilos tensores mal puestos

Aunque es poco habitual, existen casos en los que los hilos tensores son mal colocados. Esto generalmente ocurre cuando el profesional no cuenta con la experiencia adecuada para saber el procedimiento de aplicación.

En estos escenarios, si no se encuentra conforme con la colocación de los hilos, puede solicitar la sustitución de los mismos o extracción definitiva.

En relación a la segunda opción, expertos en la materia, no lo recomiendan. Además, debe recordarse que se trata de un material que los tejidos absorben progresivamente, por lo que retirarlos puede resultar complicado.

Lo más apropiado es acudir a profesionales con reconocida reputación y conocimiento en el proceso de colocación de hilos tensores.

Bultos con los hilos tensores

Por lo general, los bultos suelen aparecer y desaparecer en los primeros tres o seis días luego de la intervención.  Es decir, que tras una semana de haberse realizado la cirugía no debería presentar estos inconvenientes.

Sin embargo, si esto no sucede, puede deberse a una reacción, lo que no es habitual. Se recomienda seguir algunos cuidados, como por ejemplo, no darse masajes en la zona tratada.

Igualmente, no dormir sobre ella. En caso de ser el rostro, evite el maquillaje durante un día, para evitar las infecciones o alergias externas.

Y sobre todo, no realizar esfuerzos físicos ni gesticulaciones excesivas.

Dolor

El dolor no es un problema habitual en la intervención con hilos tensores. Durante el procedimiento, se coloca una crema para anestesiar la zona donde se llevará a cabo la cirugía. Es posible que luego puedan sentirse algunas molestias.

No obstante, se trata de un dolor soportable, casi imperceptible, que desaparecerá en pocos días. 

Inflamación

Los edemas e inflamaciones pueden ser otro efecto adverso común dentro de los hilos tensores. Más no se trata de una situación de gravedad.

Es normal que los primeros días, aparezcan en la zona de la intervención, señales de inflamación, las cuales desaparecerán progresivamente.

La aplicación de hielo en el área tratada ayudará a bajar los efectos de inflamación con mayor rapidez.

Es importante no dar masajes, sino colocar el hielo sin hacer ningún tipo de presión sobre la zona, pues esto podría generar mayor inflamación o alterar el proceso de cicatrización y absorción de los hilos.   

Malos resultados

Comúnmente, la intervención de hilos tensores no suele generar problemas por malos resultados. Esto, si se trata cada procedimiento previo y posterior a la cirugía de la manera adecuada.

Los pacientes deben recibir las indicaciones necesarias y el profesional debe asegurarse de explicar detalladamente cada uno de los aspectos relacionados con la aplicación de estos hilos.

Desde el tipo de material, la cantidad a usar, entre otros, deben ser indicados al paciente.

En caso de malos resultados o que no sean los esperados, este puede solicitar el reemplazo de los hilos por unos nuevos, cuidando que se cumpla todo el proceso nuevamente de la forma esperada.   

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